martes, 9 de noviembre de 2010

El Grito de mi Corazón


Mi corazón latía cual caballo a galope, se salía de mi pecho!

Manos crispadas, moradas, duras, dos rocas.

Uñas clavadas. Profundos surcos indoloros.

Mis ojos ya vidriosos, se esforzaban por esclavizar esas lágrimas.

Diminutas, insignificantes, revoltosas, con equivoco derecho a mostrarse.

Incontenibles gotas de hondo lamento, las de nunca en mi.

Mi mente permanecía en blanco y al mismo tiempo,

ráfagas de relatos compartidos, de momentos deseados,

de sensaciones, de sentimientos, de pasiones…

Sólo entonces, mi boca habló suplicante:


Y ahora, ¿Qué hago con todo este amor por ti?