sábado, 20 de septiembre de 2008

Mis ofrendas


El lucero del alba no me ha visto, aún;
pero alumbra el extenso sendero
de mi andar hacia ti.
Vengo sola, desde el oriente,
caminando despacito y en puntitas de pies.
Llevo conmigo las más valiosas ofrendas,
las ofrendas de mi amor.

Te entregaré la luna de oro,
por el brillo de tus ardientes ojos
y tus miradas con deseos negados.

Te ofreceré la luna de inciensos,
con olor a gomas de Siria y Egipto,
en perfumados espirales de humo,
por tus quimeras de amor.

Te brindaré la luna de mirra,
de mirra en ramitos,
por tus excelsos besos,
cargados de pasión ajena.

Toma pues, estas mis ofrendas,
mis lunas, mis tesoros,
mis aventuras de amor.


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